El boxeo internacional y el deporte español visten de luto tras confirmarse el fallecimiento, durante la madrugada de este miércoles en Madrid, del legendario púgil de origen cubano José Legrá a los 90 años de edad. La información fue ratificada a la agencia EFE por fuentes oficiales de la Real Federación Española de Boxeo (RFEB), marcando el fin de una era para una de las figuras más carismáticas y determinantes en la historia del ensogado ibérico.
Legrá, quien adoptó a España como su patria de acogida y competencia, se erigió en un fenómeno de masas durante las décadas de 1960 y 1970. En su laureada trayectoria profesional, conquistó en dos ocasiones el campeonato del mundo del peso pluma (en 1968 y 1972) y se coronó campeón de Europa en siete oportunidades, méritos deportivos que le hicieron acreedor en 2003 de la medalla de plata de la Real Orden del Mérito Deportivo.
Un legado de carisma y el estilo del «Pequeño Cassius Clay»
La partida del púgil hispanocubano ha generado profundas muestras de respeto en el ámbito deportivo, destacando su particular forma de dominar el cuadrilátero:
- Estilo Único: Apodado popularmente como «el pequeño Cassius Clay», Legrá revolucionó el boxeo español gracias a su ágil juego de piernas, su velocidad de puños y una personalidad sumamente extrovertida y carismática frente a los medios de comunicación.
- Acompañamiento Institucional: Desde la RFEB, presidida por Felipe Martínez, se informó que se ha coordinado toda la ayuda logística e institucional para asistir a los familiares y allegados del boxeador, quienes estuvieron presentes a su lado durante sus últimos momentos.
- Eterna Sonrisa: Legrá, quien pasó sus últimos años de vida en una residencia especializada debido a un cuadro de deterioro cognitivo, mantuvo hasta sus últimos días el temperamento alegre y la disposición afable que siempre le caracterizaron en la esfera pública.
Tablero Conmemorativo de la Trayectoria del Campeón
| Indicador de Trayectoria | Detalles del Historial Deportivo | Logros de Mayor Impacto | Estado de los Últimos Años |
| Identidad Deportiva | José «Pepe» Legrá. | 2 veces Campeón del Mundo. | Retiro en residencia médica. |
| Apodo Emblemático | «El pequeño Cassius Clay». | 7 veces Campeón de Europa. | Padecía deterioro cognitivo. |
| Reconocimiento | Real Orden del Mérito Deportivo. | Carisma y boxeo de fantasía. | Fallecimiento en Madrid (90 años). |
El último adiós a un ícono del cuadrilátero
Manel Berdonce, quien se desempeñó como seleccionador y entrenador del equipo olímpico español de boxeo durante doce años y quien se mantuvo como una de las figuras más cercanas a Legrá durante las últimas dos décadas, dedicó unas emotivas palabras para valorar la trascendencia del expúgil. «En el boxeo hay buenos boxeadores, hay campeones, hay estrellas y hay leyendas. Pepe Legrá es una leyenda», aseveró el preparador, subrayando que el legado técnico y humano que deja el peleador nacido en Santiago de Cuba es «muy importante y grandioso» para la cultura deportiva.
A pesar de las limitaciones de salud propias de su avanzada edad, los allegados de Legrá destacaron que el exboxeador retuvo su carácter bondadoso y optimista hasta el desenlace de su vida. «Tuvo siempre muy buen carácter y, hasta el último momento, nos ha querido dedicar siempre esa eterna sonrisa», recordaron quienes le acompañaron en su retiro, consolidando la imagen de un campeón que no solo conquistó cetros mundiales con sus puños, sino que se ganó el afecto imperecedero de toda una nación.
«La muerte de José Legrá a los 90 años en Madrid cierra una de las páginas más gloriosas, pintorescas y vibrantes del boxeo español de todos los tiempos. Legrá no fue simplemente un atleta de alto rendimiento que alcanzó la cima del peso pluma en los años 1968 y 1972; fue un transformador cultural que importó la vistosidad, el juego de piernas y la retórica provocadora de Muhammad Ali a una España sedienta de ídolos internacionales. Su capacidad para combinar un carisma desbordante con una técnica depurada y un coraje a toda prueba sobre el ensogado lo elevó de la categoría de campeón a la de leyenda mítica, tal como justamente apunta Manel Berdonce. En este año 2026, al despedirnos de su eterna sonrisa, el deporte ibérico pierde a un embajador irrepetible cuya alegría de vivir y nobleza de espíritu demostraron que la verdadera grandeza de un guerrero se mide tanto por sus títulos como por el amor entrañable que siembra en el corazón de su pueblo», concluyeron los historiadores del deporte, cronistas de boxeo internacional y analistas de las disciplinas de combate.
