El primer Grand Slam del año entra en su etapa de definiciones con sus grandes protagonistas en pie de guerra. Este viernes, el número 1 del mundo, Carlos Alcaraz, y la vigente campeona, Aryna Sabalenka, sellaron su pasaporte a los octavos de final del Abierto de Australia, aunque lo hicieron bajo libretos completamente distintos sobre el cemento de Melbourne Park.
Mientras el joven murciano sigue dando muestras de una superioridad física y tenística abrumadora, la bielorrusa tuvo que apelar a la épica para mantenerse en la defensa de su corona, en una jornada donde las grandes raquetas demostraron por qué dominan el circuito.
Carlos Alcaraz: Un camino sin fisuras
El español Carlos Alcaraz continúa su marcha imperial hacia el título. Con una solvencia que asusta a sus rivales, el murciano superó su compromiso de tercera ronda sin ceder sets, exhibiendo un despliegue de «passing shots» y potencia desde el fondo de la pista que dejó sin opciones a su oponente.
- Estado de forma: Alcaraz no ha mostrado fisuras físicas en lo que va de torneo, consolidando su estatus como el máximo favorito junto a Novak Djokovic.
- Próximo reto: En octavos, el español buscará mantener su racha para acercarse a la gran final que se le ha escapado en ediciones anteriores.
Sabalenka y su victoria «mágica»
Por otro lado, Aryna Sabalenka vivió una jornada de emociones extremas. La número 1 del ranking femenino tuvo que exigirse al máximo para remontar un encuentro que se le puso cuesta arriba, demostrando la madurez mental que ha adquirido en el último año.
«Fue algo mágico. Hubo momentos donde no encontraba mi tenis, pero la energía de la grada y la fe en mi juego me sacaron adelante», confesó la bielorrusa al término de su batalla en la Rod Laver Arena.
Medvedev sobrevive al desgaste
El ruso Daniil Medvedev, tres veces finalista en Melbourne y actual número 12 del mundo tras una temporada de altibajos, también aseguró su presencia en la segunda semana del torneo. Sin embargo, no fue un camino de rosas; el moscovita tuvo que «sudar la gota gorda» en un partido maratónico que puso a prueba su resistencia física.
Pese al cansancio acumulado, Medvedev sigue siendo el «perro de presa» del cuadro masculino, capaz de desquiciar a cualquier rival con su juego defensivo y su contraataque letal.
Duelo de potencias en octavos
Junto a ellos, la joven estadounidense Coco Gauff también avanzó con firmeza, confirmando que el relevo generacional en el tenis femenino es una realidad tangible. Gauff, Sabalenka y Alcaraz se perfilan como los nombres a batir en una segunda semana que promete ser eléctrica.
