La maquinaria dominicana ha vuelto a encenderse con una fuerza que no se sentía en más de una década. En una exhibición de poderío absoluto, la selección de República Dominicana despachó por nocaut 10-0 a Corea del Sur, sellando su boleto a las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol 2026 y asegurando su regreso a los cuatro mejores del torneo por primera vez desde su coronación invicta en 2013.
El LoanDepot Park fue testigo de un dominio total de principio a fin, donde el equipo quisqueyano no solo mostró su profundidad ofensiva, sino que dejó claro que es el rival a batir en esta edición del certamen.
Austin Wells sentencia con «Regla de Misericordia»
El encuentro, que ya era un monólogo dominicano, encontró su punto final de manera espectacular. El receptor Austin Wells se vistió de héroe al conectar un jonrón de tres carreras que activó la regla de la misericordia, dejando al conjunto asiático sin respuesta y provocando el estallido de júbilo en la fanaticada tricolor.
Las claves del dominio dominicano:
- Ofensiva implacable: El lineup volvió a castigar al pitcheo contrario desde los episodios tempranos, manteniendo la presión constante.
- Pitcheo sólido: Los brazos dominicanos silenciaron por completo los bates coreanos, permitiendo que la ventaja se mantuviera inalcanzable.
- Paso perfecto: Con esta victoria, la República Dominicana extiende su racha ganadora, manteniendo el invicto desde la fase de grupos.
Camino a la gloria: Próximo objetivo
Tras superar este escollo en cuartos de final, el conjunto dirigido por Nelson Cruz (como gerente) se prepara para el siguiente nivel. La meta es única: bordar la segunda estrella en el uniforme.
| Fase | Rival | Resultado / Estado |
| Fase de Grupos | Varios | Invicto |
| Cuartos de Final | Corea del Sur | Victoria 10-0 (Nocaut) |
| Semifinales | Ganador de EE. UU. vs. Canadá | Pendiente |
El despertar de un gigante
Desde la histórica gesta de 2013, el país no había logrado posicionarse de manera tan contundente en la fase final del torneo. El equipo actual combina la veteranía de sus estrellas consolidadas con la energía de jóvenes como Wells, creando una química que ilusiona a todo un pueblo.
Ahora, la mirada está puesta en el ganador del duelo entre Estados Unidos y Canadá. Cualquiera que sea el rival, Dominicana llegará a la semifinal con el impulso de un nocaut y la confianza de saber que el estadio más importante de Miami se ha convertido en su casa fuera de casa.
